[...]Había vuelto el arlequín, el muñequito de torta, el disfraz de la mujer maravilla, todos juntos combinados, intentadando formar una nueva personalidad para confrontar ese momento: abandon
o. Y peor aún: reemplazo. [...]
[...] Ser abandonado es desprenderse de un lazo, desajustarze el cinturón, sentirse inseguro. Cuando alguien me abandona me siento huérfana, perdida, sin tierra. Soy Ammar Mousa luchando contra los israelitas. Soy yo, entre la n
o. Y peor aún: reemplazo. [...]
eblina, buscando el camino de vuelta a ninguna parte. Ése es el abandono: una casa vacía y yo gritando el nombre de quien me abandonó. Abandono es un eco que dice "NO, NO, NO", incansablemente en mis dos oídos. Para siempre.El reemplazo es aún peor. Es un bosque sin n
eblina, donde claramente veo que no sólo me han dejado a un lado, sino que lo hicieron por un propósito o por una persona. Que me abandonen y se retiren con las manos vacías, bien, podría entenderlo después de un intento de suicidio y cinco años de terapia, pero que me abandonen para irse con otra persona, eso jamás. No voy a poder entenderlo, no pude entenderlo y no lo entiendo, ni quiero. No. El reemplazo es sinónimo de sofocación, de que me puedo morir inmersa en convulsiones sin remedio alguno. No me reemplazes, no, jamás! No pienso llamarlo más. Ahora va a entender lo que es el abandono, y aunque no tenga reemplazo, supongo que no va a tardar en aparecer algún
idiota que me saque de la cabeza al amor de
mi vida, al hombre que voy a desear siempre. Hace mucho que no lo veo. Nunca me llamó, así que imagino que la está pasando genial, lo cual no me gusta ni un poco.[...]Yo estoy horrible. Estoy muy triste y mi vida no tiene sentido: voy al colegio y me encierro en la cápsula malvada (mi casa), eso es todo lo que hago. Y ahora decidí no llamarlo más para ver cuánto tarda en darse cuenta de mi desaparición. Espero que sea antes de mi suicidio.
