8 de junio de 2008

La necesidad de hablar contigo


Llevo días queriendo hablar contigo, pero no sabía que decirte, con que tópico aburrirte… y he preferido esperar a que mis ideas estuviesen más frescas, pero ni metiendo la cabeza en el congelador lo lograba... Sé que muchas veces hemos hablado a solas y me has contado cuanto la amabas, como sentías que tu corazón se te iba a salir del pecho al tenerla cerca… Has suspirado y sin nada más, he sabido exactamente como te sentías... Porque la quieres tanto que hasta a mi me duele esta ausencia de amor que es lo único que ahora os une. Porque cuesta entender como una pasión tan grande se puede desvanecer como una fina niebla húmeda y pegajosa a nuestro alrededor… Húmeda del recuerdo de sus besos, pegajosa por el olor azmiclado de vuestros cuerpos amándose.